jueves, 24 de diciembre de 2015

Grandes y pequeños cambios de este año 2015

Este año fue definitivamente el de los cambios, cambié la forma de movilizarme, cambié la forma en que veo muchas cosas, cambió mucho la forma en que se hacen las cosas. Incluso cambié mi situación sentimental, mi ocupación principal y mis intereses.

A mediados de febrero de este año un gran amigo me invitó a subir a Pico de Loro, Armamos el plan y no pudimos subir pues ya habían completado el cupo; al final terminamos disfrutando del río Pance, con muchas anécdotas, unos perdidos, yo sin poder bañar pues no lleve ropa adecuada y otros cansados y con hambre. 



Tiempo después de esta fallida subida al famoso pico, con el mismo amigo armamos plan para subir esta vez al popular cerro de las tres cruces, fue un domingo pasado por agua, fresco, delicioso de principios de marzo, debido a la lluvia no todos los que confirmaron plan subieron y al final fuimos mi amigo, una amiga de él y yo quienes hicimos deporte. 


Aquel día, ya de camino a mi casa, Juanita (así se llama la amiga de Jacob) abordó el mismo bus que yo pues debía ir a Palmira, ciudad donde reside. En el Mío (transporte masivo de Cali) retomamos el tema que empezamos en la copa del cerro, la universidad. Hablábamos de nuestros planes pasados, presentes y futuros, de opciones desperdiciadas o aprovechadas. Aún me parece ayer cuando Juanita me dijo que en la Universidad Nacional sede Palmira había administración, esto me lo dijo justo antes de que yo tuviera que bajarme del bus, le dije que iba averiguar y así fue. Ese mismo día después de una ducha comencé averiguar sobre el tema en la web y para mi sorpresa aquella misma semana comenzaban las inscripciones para el siguiente semestre. Me apunté sin pensarlo mucho, me inscribí y esperé el día del examen. ¿Que debo decir del examen? Duró cuatro horas aunque yo salí en dos, nunca había hecho un examen tan duro, me dolió la cabeza todo el resto de aquel domingo. Ahora sólo debía esperar los resultados que veinte días después no fueron en su momento muy satisfactorios pero me permitieron ingresar a la universidad; comenzaron las vueltas de la matrícula, papeles, certificados y demás cosas que por poco no alcanzo para después esperar que me expidieran recibo y me citaran a exámenes médicos. 


Primera foto que tomé en la universidad
el día de los exámenes médicos.
Todo salió mejor de lo que esperaba, incluso me gane un súper reloj escuchando radio por aquellos días. Comencé a estudiar, primero con la semana de inducción que me pareció más larga que fructífera, logré creo yo adaptarme fácil dado que ya tenía encima un título universitario, aunque debo reconocer que está ventaja se vio disminuida frente a algunos excepcionales compañeros y compañeras. 









Mi primera foto en la
Universidad Nacional de Colombia
el día de los exámenes médicos
Nunca pensé que el cambio fuera a ser tan drástico, el nivel de exigencia, el nivel académico, el grado de compromiso que hay que tener, incluso el hecho de que ahora estudio en el día y antes lo hacía en la noche se hicieron notar, esta experiencia que comencé me ha hecho conocer nuevas cosas, nuevos métodos, nuevas formas y no podrían terminar mejor cuando faltando unas tres semanas para terminar el periodo, me informan que me han validado 19 materias de mi anterior carrera lo que equivale al 35% de mi actual plan de estudios, mi tiempo de paso por este pregrado no será tan largo como pensaba. 


Ahora estoy ansioso por empezar mi segundo periodo en febrero de 2016 y de avanzar en todos mis planes y proyectos a futuro.

En medio de todo, este año fue excelente y debo agradecer a todos los que de una u otra forma hicieron parte de él. Claudia, Ángela, Nathalia, Marcela, Jacob, Diego, Diana Alexandra, Alejandra, Melissa, los profesores, mis padres y mucha gente más que ahora se me escapa y a Juanita quien sin su conversación no hubiera comenzado este camino que ahora recorro. 



Pd. El nuevo nombre de este blog también se debe a este cambio #OrgulloUN