viernes, 5 de agosto de 2016

Sin lagañas en los ojos




Y aquí nos encontramos, iniciando una etapa desconocida de la vida, donde nos damos cuenta que todo no es como lo imaginábamos o como tratábamos de verlo hace un par de años, tan sólo por no enfrentarnos a la realidad, esta realidad que nos destruye en cada momento, en la que las relaciones sociales lo son todo para la supervivencia del ser humano.

 Por naturaleza somos seres sociales que buscan la supervivencia de sí mismos y de su especie y en la cual sobrevive el más fuerte, pero a qué costo, está implícito que todos necesitamos algo de los demás, es decir cuando haces amigos o parejas, necesitas afecto es decir los estas utilizando y ellos a ti, es egoísta, como en este momento lo estoy haciendo, escribo con el fin que mis palabras sean escuchadas porque este es un medio de manifestación de mis ideas y tal vez de mi inconformidad con determinadas conductas humanas, mientras que usted como lector puede estar buscando algo interesante para leer, para quemar su tiempo y se encuentre con este mediocre texto, carente de explicaciones científicas pero quizá se sienta identificado con alguna de mis palabras.


 Cuando nos enfrentamos a esta cruda realidad abrimos más los ojos, nos quitamos esas lagañas ideológicas que no nos dejan ver son claridad, a veces el amor que es profesado es simplemente una forma de expresión de una persona carente de afecto que necesita suplir esta necesidad; sin ir muy lejos pensamos por qué nos levantamos cada día, cuál es la finalidad de esto, y tal vez algunos planean su agenda y otras personas están inmersas en esos planes o tal vez objetos, todo esto resulta siendo herramientas con un propósito ya determinado en nuestro cerebro.