martes, 23 de diciembre de 2025

Resumen del año

 

Este año estuvo marcado por retos importantes, especialmente en el ámbito laboral. En términos generales, fue un año bueno, aunque no exento de tensiones y contradicciones. Comenzó con una sensación de avance, de fluidez, incluso de una especie de ascenso profesional que hacía pensar que el camino estaba bien encaminado. Sin embargo, esa percepción convivió con experiencias más incómodas que obligaron a leer el entorno con mayor cautela.

En una de las universidades donde dicto clase he sentido, y sigo sintiendo, lo que coloquialmente se conoce como hacer el cajón: una forma silenciosa de ir apartando, de ir sacando. Esto ha sido particularmente frustrante porque, a pesar de todo, el desempeño ha sido positivo y los resultados han acompañado. Esa tensión entre el buen trabajo realizado y ciertas dinámicas institucionales poco claras ha generado cansancio, pero también una conciencia más aguda de cómo funcionan algunos espacios académicos.

En contraste, este año asumí el rol de Coordinador de Investigaciones de mi facultad, una experiencia que, aunque más cercana a la gestión que al trabajo académico propiamente dicho, ha sido profundamente formativa. A medida que le tomé el ritmo al cargo, fui encontrando maneras de mejorar procesos, ordenar dinámicas y aportar desde un lugar distinto. Siento que he logrado hacer ajustes importantes y confío en que esos esfuerzos estén dejando huella.

En el plano personal, el año comenzó con una ruptura y con el cierre de una relación marcada por dinámicas tóxicas, tema que ya he abordado en otras entradas de este blog. Sin embargo, ese capítulo terminó de la mejor manera posible. Hoy comparto mi vida con una mujer sólida, sin inseguridades innecesarias, que no vive a medias, que sabe lo que tiene a su lado y que confía. Esa tranquilidad ha sido, sin duda, uno de los grandes logros del año.

Todo esto se conjuga con resultados concretos: las publicaciones que salieron, el ascenso de categoría en Minciencias, el reconocimiento al trabajo sostenido. Mirado en conjunto, 2025 ha sido un buen año. No perfecto, no fácil, pero sí un año que confirma que, incluso en medio de las dificultades, el camino elegido tiene sentido.

viernes, 12 de diciembre de 2025

Capacidades dinámicas en contextos vulnerables: cómo las MIPYMES de la Comuna 13 de Cali innovan y sobreviven en la informalidad

Cuando se habla de innovación, competitividad y éxito empresarial, la mayoría de los ejemplos suelen provenir de grandes empresas, economías desarrolladas y contextos altamente formalizados. Sin embargo, una pregunta clave suele quedar al margen del debate: ¿cómo sobreviven, se adaptan e innovan las pequeñas empresas que operan en territorios marcados por la informalidad, la escasez de recursos y la vulnerabilidad social? Precisamente a esta pregunta responde el artículo Determinants of dynamic capabilities in vulnerable contexts: An analysis of MSMEs in Cali’s Comuna 13, publicado en 2025 en la Revista de Administração Mackenzie.

El estudio se centra en la Comuna 13 de Cali, un sector urbano caracterizado por altos niveles de informalidad empresarial, limitaciones de acceso al crédito y profundas brechas sociales. Allí operan cientos de micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) que, a pesar de las dificultades, sostienen la economía local y generan ingresos para muchas familias. El artículo analiza 108 de estas empresas para comprender cómo desarrollan lo que en administración se conoce como capacidades dinámicas: es decir, la habilidad para adaptarse a los cambios, aprender del entorno, reorganizarse e innovar para seguir funcionando.

Uno de los principales aportes del trabajo es que demuestra que las capacidades dinámicas no dependen únicamente del “talento emprendedor” o de la motivación individual. Por el contrario, están profundamente influenciadas por factores estructurales como la formalización del negocio, la experiencia del emprendedor, el acceso al financiamiento y la estabilidad de los ingresos. En contextos vulnerables, adaptarse no es una elección estratégica sofisticada, sino una necesidad cotidiana para sobrevivir.

El estudio construye un indicador de capacidades dinámicas adaptado a este tipo de territorios, evaluando cinco dimensiones clave: la capacidad de detectar oportunidades, el aprendizaje y la incorporación de nuevos conocimientos, la integración interna del negocio, la reconfiguración frente a cambios del entorno y la innovación. Al aplicar este indicador, los resultados muestran una realidad desigual: cerca de la mitad de las empresas presentan niveles bajos de capacidades dinámicas y solo una minoría alcanza niveles altos.

Un hallazgo especialmente interesante es que la innovación aparece como la capacidad más desarrollada, aunque con una característica muy particular. En la Comuna 13, innovar no significa crear tecnologías avanzadas ni desarrollar productos disruptivos, sino adaptar lo que ya existe a las necesidades del mercado local. Muchas empresas innovan copiando ideas que han visto funcionar en otros lugares y ajustándolas a su contexto inmediato. Esta innovación “imitativa” o adaptativa suele ser invisibilizada en los discursos empresariales tradicionales, pero en territorios vulnerables resulta clave para la supervivencia.

En contraste, las capacidades de organización interna y reconfiguración muestran mayores debilidades. Muchas de las empresas analizadas no llevan registros contables formales, no cuentan con procesos claros de coordinación y tienen dificultades para reorganizarse cuando cambian las condiciones del entorno. Esto limita su crecimiento y explica por qué muchas no logran sostenerse en el tiempo, incluso cuando muestran iniciativa e ideas innovadoras.

El análisis también revela que la experiencia del emprendedor juega un papel central. Los negocios liderados por personas con mayor trayectoria tienden a mostrar mejores niveles de adaptación y aprendizaje, no necesariamente porque tengan más formación académica, sino porque han acumulado conocimiento práctico a lo largo del tiempo. Asimismo, las barreras para acceder al crédito aparecen como uno de los principales factores que frenan el desarrollo de capacidades empresariales, ya que impiden invertir, mejorar procesos o enfrentar crisis.

Más allá de los números, el artículo propone una lectura muy clara: las capacidades dinámicas en contextos vulnerables no se parecen a las que describen los manuales clásicos de administración. Aquí, detectar oportunidades significa escuchar al cliente del barrio; aprender implica ensayo y error; reorganizarse suele ser una respuesta a la crisis más que un plan estratégico; e innovar es, muchas veces, una forma de adaptación rápida para no desaparecer.

Esta mirada resulta especialmente valiosa para quienes trabajan en emprendimiento, desarrollo regional, economía urbana, políticas públicas o gestión empresarial, ya que invita a repensar los modelos tradicionales desde realidades concretas. El estudio también deja un mensaje claro para los tomadores de decisiones: fomentar el emprendimiento sin mejorar las condiciones estructurales —como la formalización, el acceso al crédito y la formación— limita seriamente la posibilidad de que las empresas desarrollen capacidades reales para sostenerse en el tiempo.

El artículo está disponible en acceso abierto y puede leerse completo en la Revista de Administração Mackenzie. Para quienes quieran profundizar en cómo las pequeñas empresas innovan y se adaptan en contextos de informalidad urbana, el texto completo se encuentra en el siguiente enlace:

https://doi.org/10.1590/1678-6971/eRAMD250080


jueves, 4 de diciembre de 2025

Workplace Happiness and Job Performance: Key Insights from a Study Conducted at Universidad Santiago de Cali

Workplace happiness has become a crucial topic in business management, especially as organizations seek to improve productivity, commitment, and employee well-being. As part of an applied research initiative at Universidad Santiago de Cali, and in collaboration with students from the Master’s in Business Management, we carried out a study that examines the determinants of workplace happiness and their impact on job performance in an intermunicipal transport company in Valle del Cauca, Colombia. You can read the full article here:
👉 https://revistas.ceipa.edu.co/index.php/perspectiva-empresarial/article/view/928/1265

The main goal of this research was to understand how factors such as emotional self-regulation, perception of work, and opportunities for professional development shape the way employees feel and perform. Although these relationships have been addressed internationally, few studies have analysed them within the transport sector, where long working hours, high stress and direct interaction with passengers are part of daily operations.

A data-driven approach

Data were collected from 70 employees through a validated instrument designed to measure happiness, emotional well-being, job satisfaction and perceived performance. Using statistical analyses—including Spearman correlations and a standardized happiness indicator—we identified clear patterns that explain how emotions and perceptions influence workplace behaviour.

The study shows that workplace happiness is a multidimensional construct that cannot be reduced to working conditions or salary. Although these aspects matter, emotional management and perceived purpose play a more decisive role in shaping performance.

What drives workplace happiness?

1. Emotional self-regulation as the strongest factor

The data show a strong correlation between happiness and the ability to manage emotions, maintain mental balance and think positively.
This confirms that well-being is not only the result of external conditions but also of internal psychological resources.

2. Purpose and meaning at work

Variables such as enjoying the job, considering the work valuable and being able to apply professional skills also had significant associations with happiness.
When employees perceive that their work matters, motivation and performance increase.

3. Family support matters, but influences differently

Although most participants reported strong family support, this variable showed only a weak correlation with workplace happiness.
This suggests that emotional support at home is important, but organisational and psychological factors have a stronger influence on work experience.

Happiness levels across employees

By classifying employees into low, medium and high levels of happiness, we found:

  • High happiness: frequent positive emotions, strong job satisfaction and higher stability.

  • Medium happiness: fluctuating emotional states and variable job perception.

  • Low happiness: difficulties in mental balance, lower job enjoyment and reduced perception of growth.

These distinctions help organizations identify areas where interventions are needed.

How happiness impacts performance

The strongest correlation found was between happiness and emotional self-regulation (0.82), followed by happiness and work activity (0.57).
This indicates that performance is deeply tied to emotional well-being.

Employees with higher happiness levels tend to:

  • perform tasks more efficiently,

  • maintain better relationships with co-workers and customers,

  • show lower absenteeism,

  • develop stronger commitment to organizational goals.

Implications for organizational management

The findings point to several practical recommendations:

  • Develop emotional skills training programmes.

  • Create accessible career development pathways.

  • Establish formal recognition and reward systems.

  • Encourage participation and dialogue within the organization.

  • Provide psychological support as part of occupational health strategies.

These actions strengthen organizational culture and have direct impact on productivity and service quality.

Why this research matters

This study provides empirical evidence—collected in a real company—showing that workplace happiness is not a secondary matter. It is a structural component of organizational sustainability.
Moreover, it reflects the commitment of Universidad Santiago de Cali to producing applied research with the participation of postgraduate students, contributing meaningful knowledge to regional industries.

You can read the full article here:
👉 https://revistas.ceipa.edu.co/index.php/perspectiva-empresarial/article/view/928/1265

Felicidad laboral y desempeño: lo que revela nuestra investigación en una empresa de transporte del Valle del Cauca

En los últimos años, la conversación sobre bienestar laboral ha pasado de ser una tendencia de moda a convertirse en un tema estratégico para la gestión del talento y la productividad. Desde la Universidad Santiago de Cali, y en colaboración con estudiantes de la Maestría en Dirección Empresarial, desarrollamos un estudio que aporta evidencia empírica sobre cómo la felicidad laboral influye en el desempeño de los trabajadores en una empresa de transporte intermunicipal del Valle del Cauca. El artículo completo puede leerse en la Revista Perspectiva Empresarial:
👉 https://revistas.ceipa.edu.co/index.php/perspectiva-empresarial/article/view/928/1265

Este proyecto surgió de una pregunta central: ¿de qué manera factores como la autorregulación emocional, la percepción del trabajo y el desarrollo profesional inciden en el rendimiento laboral? Aunque la literatura científica ha señalado esta relación, pocos estudios la exploran en sectores de operación intensiva, como el transporte intermunicipal, donde el contacto permanente con el público, la presión del tiempo y las jornadas extendidas son parte de la realidad cotidiana.

 

Un enfoque basado en datos reales

Para responder esta pregunta, aplicamos un instrumento validado a 70 trabajadores, con el fin de medir niveles de felicidad, bienestar emocional y desempeño percibido. A partir de técnicas estadísticas —como correlaciones de Spearman y construcción de indicadores de felicidad— fue posible identificar patrones claros entre las emociones, la satisfacción laboral y la calidad del trabajo ejecutado.

Los hallazgos permiten observar la felicidad laboral como un fenómeno multifactorial que va más allá de las condiciones materiales del empleo. La investigación confirma que, aunque el salario y las condiciones físicas son importantes, la gestión emocional y las oportunidades de crecimiento influyen con mayor fuerza sobre la experiencia del trabajador y su rendimiento.

¿Qué hace felices a los trabajadores?

Uno de los aportes más relevantes del estudio es la diferenciación entre varios componentes de la felicidad:

1. La autorregulación emocional como eje central

Las variables más fuertemente asociadas con altos niveles de felicidad fueron aquellas relacionadas con la capacidad de manejar emociones, mantener pensamientos positivos y sentirse en equilibrio.
Esto demuestra que el bienestar laboral no depende únicamente del contexto organizacional, sino también de los recursos internos que las personas desarrollan para afrontar situaciones estresantes.

2. La percepción del trabajo y el sentido de propósito

Factores como disfrutar el trabajo, considerarlo valioso y sentir que permite usar habilidades profesionales mostraron correlaciones moderadas pero significativas con los niveles de felicidad.
Cuando el trabajador siente que su labor tiene un impacto real, se fortalece su compromiso y mejora su desempeño.

3. La familia importa, pero no determina la felicidad laboral

Aunque casi todos los participantes mencionaron tener apoyo familiar, este factor presentó niveles bajos de correlación con la felicidad en el trabajo. Esto no significa que la familia no influya en la vida de las personas, sino que en términos estrictamente laborales, otros factores —como la gestión emocional y las condiciones organizacionales— tienen mayor peso.

Lo que reveló el indicador de felicidad

Tras clasificar a los empleados en tres grupos —baja, media y alta felicidad— se encontraron diferencias claras:

  • Alta felicidad: predominan respuestas de “siempre” en bienestar emocional, disfrute del trabajo y percepción positiva del entorno.

  • Felicidad media: respuestas fluctuantes entre “a veces” y “siempre”, lo cual indica estabilidad emocional pero no plena satisfacción laboral.

  • Baja felicidad: predominan respuestas como “ocasionalmente”, especialmente en equilibrio mental, disfrute del trabajo y sensación de crecimiento profesional.

Estos resultados, además de describir el estado emocional de los trabajadores, sirven como una herramienta de diagnóstico para la empresa y para otras del mismo sector.

¿Cómo influye la felicidad en el desempeño?

La correlación más fuerte encontrada fue entre la felicidad y la autorregulación emocional (0,82). En segundo lugar aparece la relación entre felicidad y actividad laboral (0,57).
Esto indica que el desempeño no depende únicamente de habilidades técnicas: el estado emocional del trabajador incide directamente en la calidad de su trabajo.

Una persona que maneja adecuadamente sus emociones, que se siente valorada y que cuenta con posibilidades de crecimiento profesional tiende a:

  • cumplir mejor con sus funciones,

  • tener menos tensiones con compañeros y usuarios,

  • reducir el ausentismo,

  • mostrar mayor compromiso con los objetivos de la organización.

Implicaciones para la gestión humana

Los resultados ofrecen lineamientos claros para las empresas del sector transporte y de otras industrias:

  • Implementar programas de formación en habilidades emocionales.

  • Diseñar rutas de crecimiento profesional claras y accesibles.

  • Establecer políticas de reconocimiento, tanto simbólicas como materiales.

  • Crear espacios de participación y diálogo.

  • Incorporar apoyo psicológico como parte de los servicios internos.

Estas acciones no son simples beneficios adicionales; se convierten en estrategias de sostenibilidad empresarial.

¿Por qué este estudio es importante?

Porque demuestra, con datos obtenidos en un contexto real, que la felicidad laboral no es un lujo, ni una moda, ni un concepto abstracto. Es un elemento estructural para la productividad, la calidad del servicio y la permanencia del talento en sectores de alta exigencia.

Además, esta investigación visibiliza la importancia de desarrollar proyectos académicos aplicados desde la Universidad Santiago de Cali, permitiendo que estudiantes de posgrado participen activamente en la construcción de conocimiento útil para empresas reales.

Si deseas profundizar en la metodología, resultados y recomendaciones del estudio, te invito a leer el artículo completo:
👉 https://revistas.ceipa.edu.co/index.php/perspectiva-empresarial/article/view/928/1265

¡ya, supéralo!

Ya supéralo. Hace un año todo terminó. Fue bueno mientras duró, pero es agotador que sigas escribiéndome, revisando mis redes y dejando comentarios hirientes en mi blog. Y sobre todo, no tienes por qué contactar a mis padres.

Seguí con mi vida y es lo que tú también deberías hacer. Te felicité por tu grado porque no tengo mal corazón, pero ese gesto no te da derecho a escribirme de nuevo ni mucho menos a buscar a mi familia. Usaste palabras duras, incluso ofensivas, y te metiste con mi integridad y con mi trabajo. ¿De verdad crees que así se construye un puente para una disculpa?

No te guardo odio. Pero sabes que no olvido.

Por eso te lo digo con toda tranquilidad: no me busques, no me escribas, no revises a mis amigos, a mis padres ni a mí. Cierra ese capítulo. Sigue tu vida.

miércoles, 29 de octubre de 2025

El peso del esfuerzo

A veces pienso que la gente no entiende que hay personas que hacen más ruido que yo, y lo hacen con menos. Personas que parecen avanzar a trompicones, con más estruendo, mientras yo me esfuerzo en silencio. No saben que hay quienes pueden ver con claridad a través de sus propios ojos, mientras yo apenas logro usar los míos. Sí, aparecen en mi vida, los veo, y quizá suene extraño decirlo, pero siento que algunos alcanzan logros con el mínimo esfuerzo, como si el mundo se abriera fácilmente ante ellos. Mientras tanto, yo tengo que exigirme, forzarme, casi destruirme para llegar al mismo punto. No sé si los demás comprenden que las cosas son así, que algunos avanzamos con más peso sobre los hombros, no porque lo elijamos, sino porque así nos tocó el camino.

Precisamente en momentos como hoy quisiera dejar todo tirado. Pero sé que no puedo. Y, sin embargo, la única razón que tengo es seguir adelante, aunque a veces ni siquiera exista una razón clara para hacerlo. Es como si avanzar fuera imposible y, al mismo tiempo, inevitable. Cada paso me hace sentir más pequeño frente a un horizonte que no cede.

Quisiera dejar de hacer las cosas por inercia, de seguir moviéndome solo porque toca, sin saber hacia dónde. Quisiera encontrar un impulso, un estado distinto que me saque de este punto donde nada parece encajar. Tenía expectativas, muchas, pero hoy no están. Y eso duele. Duele ver cómo el esfuerzo se desvanece, cómo los planes se deshacen en el aire. Duele mirar alrededor y notar que otros alcanzan lo que yo apenas sueño, sin tanto desgaste, sin tanto sacrificio. Yo intento, a duras penas, vivir sus horas de vida, mantener su ritmo, pero me cuesta el doble.

No estoy loco. Solo cansado. Cansado de remar contra la corriente, de tener que pelear cada pequeño logro, de sentir que todo me cuesta el doble. Espero que algún día no tenga que luchar así para conseguir lo que deseo. Que la vida, al menos por un instante, decida ser un poco más amable conmigo.

viernes, 17 de octubre de 2025

Ayer fue un día extraño

Ayer me ocurrió algo que nunca antes había vivido. Desde temprano, sin saber por qué, me sentía iracundo. Era como si algo dentro de mí se hubiese encendido sin razón aparente. Tenía ganas de discutir, de pelear, de confrontar al mundo. Y lo peor es que lo hice. Me enojé con mis estudiantes, con situaciones mínimas, con detalles que en otro momento habría dejado pasar sin mayor importancia.

Al llegar a casa, el mal genio seguía ahí, persistente, como si se hubiera pegado a la piel. Todo me molestaba. Cualquier cosa, por insignificante que fuera, era suficiente para hacerme estallar. Yo, que suelo ser paciente, ayer no lo era. Si me miraban, mal. Si no lo hacían, peor. Era como si todo a mi alrededor se hubiera convertido en un detonante.

Lo más desconcertante fue sentir cómo ese enojo brotaba desde adentro, como una especie de energía oscura difícil de controlar. No quería hablar con nadie. No quería escuchar a nadie. Solo quería alejarme de todo, mandar el mundo al carajo y quedarme en silencio.

No sé qué lo provocó ni qué significado tuvo, pero fue un día distinto. Extraño. Tal vez el cuerpo o la mente a veces necesitan explotar para recordarnos que también somos humanos, que no siempre podemos con todo, que no siempre tenemos el control.

sábado, 13 de septiembre de 2025

Hoy empezó todo

Hoy (ayer 12 de septiembre de 2025) iniciaron las inscripciones para el Doctorado en Administración de la Universidad del Valle, un programa que llevo en mente desde hace uno o dos años. Apenas supe que se había abierto el proceso, no lo dudé: me inscribí. Me faltan algunos documentos y terminar el proyecto para enviar, pero ya di el primer paso.

Lo curioso es que, mientras llenaba los datos del formulario, mis ojos empezaron a llenarse de lágrimas. Era como si en ese momento se condensaran muchas emociones: ansiedad, miedo, felicidad. Todo al mismo tiempo. Creo que pocas veces en mi vida he tomado una decisión tan consciente como esta. Hacer este doctorado no solo es una apuesta por el futuro profesional que he decidido construir, sino también la posibilidad de cumplir un sueño que me ha acompañado desde niño: ser parte de la Universidad del Valle, convertirme en univalluno.

Esta noche, mientras revisaba entradas anteriores de este blog, no pude evitar recordar mis inicios en la Universidad Nacional de Colombia. Me vi otra vez allí, empezando mi pregrado en Administración de Empresas casi por casualidad, por un golpe de suerte que terminó transformando mi vida entera. Pensé en todo el camino recorrido, en el apoyo incondicional de mi familia, de mi mamita, de mis papás, de tantas personas que han estado a mi lado. Y eso me llenó de nostalgia, pero también de profunda gratitud.
Hoy estoy a la espera de terminar la inscripción, de formalizar todo, de enviarlo y, ojalá pronto, de matricularme y empezar esta nueva etapa. Sé que no será fácil, pero también sé que es lo que quiero. Por eso quise dejar plasmada esta fecha aquí, en este espacio que se llama Un Caleño pero que, quizá algún día, cuando lleve las dos insignias de las dos universidades públicas más importantes de mi vida, termine llamándose Un Hijo de la Pública. No lo sé. Lo que sí sé es que hoy empezó algo grande para mí.