sábado, 11 de junio de 2016

Aprender

Se que la destinataria de estas palabras sabrá que son para ella inmediatamente las lea así que no necesito dar el nombre.

Para comenzar, debo decir que conocerla es lo mejor que me ha podido suceder este semestre en la Universidad Nacional sede Palmira. En ella encontré a una persona con quien me identifico en muchos gustos, en muchas formas de pensar; es especial, diferente, única. Llego a pensar que incluso compartimos nuestro mal genio. Afortunadamente, también son muchas las cosas en que chocamos, en que estáis en discordia, nuestra forma de actuar o reaccionar ante ciertas situaciones, entre otras, que hacen que cada día a su lado sea diferente, que cada cosa sea un reto porque aveces me cuesta descifrarla. Creo que debo aprender mucho de ella y para ella, debo además enseñarle en lo posible. Es más, esto es de un aprendizaje mutuo, mas para ella y mucho para mí.

Espero no decepcionar, no aburrirle, lograr que venza lo que para mi son miedos, miedo al rechazo, miedo a la monotonía, miedo al fracaso, miedo al dolor. También es desconocimiento, un poco de pereza y sobre todo, indecisiones. Indecisiones que aveces no le dejan en paz y es incapaz de decidir cosas básicas. Por eso ambos debemos aprender de ese algo, la idea es crecer pero ambos debemos darnos la oportunidad de salirnos de nuestras zonas de confort, aceptar cosas que decíamos que no haríamos o no nos gustan sólo por el hecho de intentar, de tener nuevas experiencias.

Yo estoy dispuesto a aprender y reaprender, la pregunta es ¿y tu, cariño lo estás?