jueves, 20 de octubre de 2016

Cada persona es un mundo: Felicidad y dependencia



Los seres humanos somos complejos y quien crea que puede entender el comportamiento de cada uno de estos individuos se encuentra errado, cada cerebro es un mundo, un mundo maravilloso e inexplorado y difícil de entender.

Cada persona en su diario vivir pretende entender como funciona el otro, cuáles son las palabras correctas para no generar estímulos negativos en el otro, pero a su vez esto genera una contradicción a su propio pensamiento, ya que en diferentes ocasiones ponemos los deseos, metas y propósitos de alguien más sobre los nuestros, todo porque no conocemos lo que realmente nos hace feliz y por aquello que queremos luchar. Nos encontramos día a día tratando de ser aceptados, pero esto ¿En qué nos beneficia si no tenemos destellos de felicidad? y si lo que nos produce felicidad momentánea nos separa de nuestra esencia como persona, ¿en qué se pasa de ser seres medianamente independientes y nos convertimos en esclavos de los deseos de otro?, esto ocurre inconscientemente y cuando nos damos cuenta dejamos a un lado nuestros propósitos por cumplir los de alguien más.