martes, 20 de septiembre de 2016

Para malpensados


Para malpensados

 Amo la forma en que te haces mía. 
Cuando te enredas en mi cuerpo, Cuando me asfixias, Cuando en el éxtasis profundo de ensueño, descanso en tu regazo. No necesitas palabras, seducciones ni juegos amorosos, Estas todas las noches conmigo y eso basta. Me gusta cuando te alejo y no dices nada, cuando te aparto de mi camino y no hay drama, cuando no tengo tiempo, cuando estoy cansada, cuando no te quiero sobre mí y lo entiendes. Pero, he de ser sincera y me encanta el momento en que me abrigas, en el que siento el calor de mi cuerpo reflejado en tuyo, te cuelas en él, escurridiza, en el que siento como a través de ti, me encuentro a mi misma Y nos fundimos en un solo ser. Tu tacto suave en un arrullo de estrellas. Me encantaría llevarte a todas partes, pero estas pesada. Y no es tu culpa, amante mía, sentirte de ese modo. yo misma he depositado en ti mis lágrimas. Deberías de dejar de absorberlas, que son mías en todo caso. Es terrible, terrible cuando por algún motivo no estás conmigo una noche, el calor desaparece y la ventisca helada es la única que pasa sobre mí, como un huracán  llevándome al vacío. Extraño verte ahí, reposar en la mañana. Sin mi presencia, pero te veo seductora, no quisiera alejarme, te lo juro que no. De manera irremediable me he enamorado de ti, hermosa cobija.