sábado, 12 de octubre de 2013

¿Qué espera el mundo de nosotros?


Desde hace un tiempo mi mente ha sido invadida por preguntas de nuestra existencia y aún no encuentro las respuestas; hace una noche un amigo me dijo que a su tiempo encontrare las respuestas, porque, cuando hacemos ciertos actos entendemos porque estamos aquí y cuál es nuestro fin; cuando se los he comentado a otras personas, han quedado estupefactas a la pregunta y reaccionan y a ello contestan “estamos aquí para trabajar, para ser felices, para amar”; pero todo suena tan fácil que me lo creo, y luego aterrizo y no es más que una utopía para aquellos que se nos han dificultado las cosas; para entender mi destino tomo como ejemplo a grandes empresarios, artistas, que han hecho de su vida un lugar extraordinario; tengo que decir que solo a un par de personas les he dicho que me gustaría ser inmortal y uno se rio mientras el otro con una sonrisa me demostró sus mil años que quiere vivir; ahora bien, el escenario que nos pinta la sociedad el cual hemos ayudado a crear es de competitividad para alcanzar éxitos a lo que se quiera emprender, a otros los explotan brutalmente para rebosar sus bolsillos; y en aquellos momentos de reflexión donde me domina el miedo a fracasar en todos los sentidos, a desperdiciar mi vida y no dejar un legado, mi pregunta a diario es ¿Qué es lo que espera el mundo de mi? ¿Qué le puedo ofrecer a los que me rodean?.


Con exactitud hace una semana encontré a alguien que me ha hecho reevaluar todo, me ha hecho sentir nuevas emociones y ha despertado otras que había dejado en el olvido, también  hemos compartido diferentes puntos de vista algunos a favor y otros en contra, y creo es eso el destino encontrar situaciones que revelan nuestro futuro, y el futuro no es dentro de unos años, para mí el futuro es lo que haga de mi vida mañana, en donde, ahora sin pena o por lo menos en confianza digo lo que me gusta de él, es absurdo pensar en que en el futuro le dirás a alguien cuanto lo amas, porque no lo haces en el instante cuando están hablando, si es el miedo a tener y sentir pena y sonrojarte, que sea así porque esos son los momentos que te dejan sin aliento.