sábado, 12 de marzo de 2016

Caminar, ¡Ami me gusta!

Cambio de planes, le iba a visitar a su casa y terminamos en el parque. 

Conoces por coincidencia a una persona y sales a caminar con ella, no te das cuenta en que momento y de la nada comienzas a hablar con ella todo el tiempo, como si fuera una necesidad; por alguna razón te sientes cómodo a su lado, algo  que no pasa con mucha frecuencia con otras personas. Sientes la necesidad de estar ahí, de ayudar, de saber de esa persona, de estar presente y de involucrarla con tu vida, algo que no es muy frecuente. ¿Que pasa? ¿A que se debe? no lo se, pero es bonito vivir ese tipo de coincidencias, hablar con alguien por teléfono por horas y horas y a pesar de los problemas de tiempo y demás, demostrar que en persona la cosa puede ser igual de fluida pero mejor ya que puedes disfrutar de su calidez y de su grata sonrisa.

Debo decir que Ami me gusta este tipo de cosas; el solo hecho de que mi mal genio no explote o se detenga inmediatamente con esa persona lo veo como algo muy positivo, al igual que sentirme mal por tan solo intentar explotar con esa persona.

Ojalá pueda repetir esos planes y las charlas se alarguen...