lunes, 21 de marzo de 2016

Pena...

Pena, según la RAE podríamos decir que es vergüenza, pudor, culpa, timidez. La pena la podríamos resumir como esa sensación maldita que aveces nos impide hacer cosas que en realidad queremos o deseamos realizar, experimentar o vivir pero que puede mas el pudor o el miedo al ridículo, al rechazo.

¿Cuantos besos hemos dejado de dar o recibir por pena?, ¿cuantas exposiciones académicas o laborales nos hemos arruinado por pena? ¿cuantas oportunidades perdidas?. Tan difícil que es liberarse de ella y cuan gratificante es cuando se hace, las sensaciones son magnificas, por ejemplo cuantos magníficos besos se han dado venciendo la pena, mordiscos, masajes, incluso cuantas deliciosas y no planeadas invitaciones y salidas hemos vivido una vez vencida la pena.


Usando el otro significado que la RAE le da a esta palabra, da pena como pasan experiencias nunca vividas por culpa de ese sentimiento que llega a dominar toda nuestra vida. Desafortunadamente la única solución para esta situación es enfrentándola de frente, con el tiempo, se le pierde el miedo e incluso, se llega a necesitar estar en esas situaciones por que la adrenalina que produce se puede volver adictiva.

El problema está en enfrentarla, ¿como vencer la pena de actuar si precisamente la forma de hacerlo es actuando?. Quizá, aprendiendo a ser seguros, preparándose, aprendiendo de las derrotas y las victorias pero sobre todo con el tiempo. Nada se pierde con intentar, por el contrario, se adquiere experiencia ya que hasta de las malas experiencias podemos sacar lecciones de vida. Así que, ¿que esperas?